El barranquismo o descenso de cañones/barrancos es un deporte semi-acuático que combina distintas disciplinas como la espeleología y el alpinismo; y que a nivel federativo y desde hace muchos años, está compartido por las federaciones de montaña y escalada y por las federaciones de espeleología. Ambas aportan unos conocimientos que han permitido, que actualmente, el descenso de cañones y barrancos sea ya una actividad con entidad propia y con unos materiales específicos.

Su práctica se ha banalizado mucho pero consiste en una actividad muy seria, hasta científica en su medida; y sobre todo, peligrosa si no se realiza con unos mínimos de seguridad. La seguridad es muy relativa, ya que dentro de un barranco o cañón, ya estamos en una situación forzada y potencialmente peligrosa (crecidas de caudal, caída de piedras, resbalones, etc).

Las diferentes organizaciones o federaciones ofrecen cursos formativos que permiten ser capaces de anticiparse, de prevenir. Esa sería la consigna de seguridad, prevención.

Básicamente, esta actividad de riesgo consiste en descender por una barranca o quebrada atravesando diferentes obstáculos naturales. A lo largo del descenso, y según el nivel de dificultad del mismo, habrá que sortear rocas, pasar por desfiladeros estrechos, cruzar cascadas, nadar para sortear movimientos de agusa, sumergirse para pasar sifones, descender por toboganes (comprobando siempre antes la base de las cascadas para evitar impacto con rocas, troncos, etc) , andar por graveras, escalar y descender verticales usando técnicas como el rápel, donde el deportista podrá disfrutar de la naturaleza practicando al mismo tiempo el excursionismo, pero siempre siendo consciente del deporte que se practica.

Cabe tener en cuenta que la dificultad en el descenso de un cañón o barranco es directamente proporcional a la verticalidad, estrechez de sus paredes y sobre todo al caudal. Ese sería el factor determinante, lo que daría nivel a un descenso, el caudal. Cabe ser muy prudente a la hora descender un barranco y sobre todo a la hora de interpretar la información. La actual era de la sociedad de la información pone a nuestro alcance mucha documentación que si no se es capaz de asimilar bien puede ser fatal.

- La edad mínima para practicar este deporte de riesgo está entre los 7 y 10 años.
- Imprescindible saber nadar.
- Conocimientos básicos de aseguramiento y manejo de cuerdas
- Conocimientos básicos de Primeros Auxilios.
- Conocer los nudos básicos: 8, nudo dinámico, rizo o plano, as de guía, fugitivo, baldostano, prusik, pescador doble.

Niveles

Actualmente, la graduación de los barrancos está siendo modificada como resultado de las conversaciones que se están llevando entre diferentes federaciones nacionales e internacionales en el marco de la primera reunión al respecto que tuvo lugar en el I Congreso Internacional de Cañones y Barrancos (*[1] - 2006), organizado por la FEEC (Federació d' Entitats Excursionistes de Cataluña) y la FCE (Federació Catalana d' Espeleologia), y que produjo un documento que seguía, en un primer momento, a la graducación francesa. Este documento está en contínuo cambio. A continuación podéis encontrar la graduación que hasta ahora se venía aplicando en España: En total existían siete niveles de dificultad, desde el más simple donde apenas podía haber agua, hasta el más extremo con saltos de más de 14 metros y corrientes con caudales extremadamente fuertes e ingredientes naturales tales como lavadoras y rebufos muy acusados.

Nivel 1, muy fácil.
En este nivel no hay rápeles ni escaladas y serán pocas las veces en que el practicante encontrará agua y si fuera así, sería agua calmada con natación opcional.

Nivel 2, fácil.
En este nivel empiezan los rápeles con un descenso inferior a 10 metros con ciertos pasos de escalada fáciles y poco expuestos. Los saltos de simple ejecución que se podrán encontrar serán inferiores a 3 metros y con natación en aguas calmadas. Los toboganes que empiezan a salir son cortos o de un pendiente francamente débil.

Nivel 3, un poco difícil.
Los rápeles que se pueden encontrar en el nivel 3 ya son de hasta 30 metros, generalmente separados por zonas que permiten el reagrupamiento. En muchas zonas, se requiere la colocación de pasamanos simples y con especial atención en la colocación de apoyos que tiene que ser precisa ya que el terreno suele ser deslizante e inestable. Los pasos de escalada son poco expuestos, pero según el caso, puede requerir cuerda. Los saltos de ejecución simples pueden llegar hasta los 5 metros y los toboganes ya son largos mostrando cierta pendiente. La natación continúa siendo en aguas calmadas.

Nivel 4, bastante difícil.
Los rápeles superan los 30 metros, con caudales medios que pueden causar el desequilibrio del deportista. La colocación de pasamonos resulta ser una obra delicada y de alta precisión. En el nivel 4, son muy frecuntes los pasos de escalada hasta 4c, requieriendo que la progresión se realice con cuerdas. Los saltos de ejecución simple pueden llegar hasta 8 metros, con estancias en el agua un poco largas con el debido descenso de temperatura corporal. Los toboganes que se pueden encontrar son largos y muchas veces con un fuerte pendiente.

Nivel 5, difícil.
Cuando se escoge éste nivel, hay que tener en cuenta que los rápeles se encadenan, provocando que las reuniones sean aéreas, además de contar con un caudal medio o incluso fuerte. Hay que destacar los numerosos obstáculos que habrá que sortear a lo largo del descenso, incluyendo apoyos muy deslizantes. La desinstalación de cuerdas suele ser bastante más difícil debido a que muchas veces habrá que hacerlo nandando. Los pasos de escalada ya son de 5c o A1. Los saltos de ejecución simples llegan hasta los 10 metros. La progresión por las corrientes se prolonga mucho tiempo por lo que hay que tener cuidado con la alta pérdida de calor corporal, además de los fenómenos naturales que empiezan a abundar, tales como drossages, lavadoras y rebufos.

Nivel 6, muy difícil.
Los verticales tienen un caudal fuerte o muy fuerte, con cascadas consistentes provocando que la superación esdevenga muy difícil, precisando una gestión eficaz de la trayectoria. Los pasos de escalada llegan hasta 6a o A2. Los apoyos con los que contará el deportista pueden ser muy deslizantes e inestables. La progresión es en corrientes fuertes, por lo que dificulta las operaciones de natación, ya sean paradas como contras. Las lavadoras y rebufos que se pueden encontrar en el nivel 6 ya son muy acusados. Los saltos de que podrán practicar, de ejecución simples, serán de 10 a 14 metros.

Nivel 7, extremadamente difícil.
El último nivel cuenta con verticales de caudales que pueden llegar a ser extremadamente fuertes, con cascadas muy consistentes que causarán una superación extremadamente difícil que necesitará una anticipación y una gestión específica de la cuerda, de la trayectoria, del equilibrio, de los apoyos y del ritmo. Los pasos de escalada son muy expuestos, estando por encima de 6a o A2. Normalmente, los descensos de éste nivel se caracterizan por la poca visibilidad, sus obstáculos frecuentes y la progresión en corrientes muy fuertes que hacen muy difíciles las operaciones de natación. El deportista podrá llegar a practicar saltos de ejecución simple de más de 14 metros de altura.

 

 

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